Muchas personas confunden la hinchazón con haber engordado.
Y no es lo mismo.
Después de Navidades es muy habitual notar:
- Abdomen más inflamado.
- Sensación de pesadez.
- Digestiones más lentas.
- Retención de líquidos
Esto suele deberse a:
- Cambios de horarios.
- Más sal.
- Menos rutina.
- Estrés acumulado.
No se soluciona dejando de comer.
Se soluciona volviendo a una estructura sencilla.
- Comidas más simples.
- Menos picoteo.
- Más regularidad.
Cuando el cuerpo recupera cierta previsibilidad, suele responder rápido.
Antes de sacar conclusiones duras sobre tu cuerpo, dale unos días de calma.