Las Navidades terminan y, casi automáticamente, aparece el mismo pensamiento:
“Ahora sí, tengo que ponerme seria”.
Seria suele significar dieta, control, compensar, castigarse.
Y aquí va una verdad importante: ese enfoque es el que hace que enero se haga cuesta arriba.
Después de unos días distintos —más comidas fuera, más horarios irregulares, más emociones— el cuerpo no necesita castigo.
Necesita orden y calma.
Volver a comer bien no es:
- Hacer Detox.
- Eliminar alimentos.
- Pasar hambre.
Volver a comer bien es:
- Simplificar
- Estructurar un poco los días
- Dejar de improvisar.
- Quitar culpa.
- Empieza por algo muy básico:
- Comidas sencillas, horarios más o menos estables y decisiones fáciles.
No necesitas empezar perfecto.
Necesitas empezar posible.