Si cada invierno te pasa lo mismo (más cansancio, menos ganas, más “picoteo”), no eres tú: es el contexto. Lo bueno es que no necesitas fuerza de voluntad infinita, sino un plan pequeño que haga fácil lo correcto.
Los 3 problemas típicos de febrero
- Cocinas menos y tiras más de “lo rápido”.
- Te mueves menos.
- Te hidratas menos porque “no hace calor”.
Vamos a resolverlos con un plan realista.
Plan de Dieta con cabeza
Paso 1: compra de temporada (10 minutos de lista) Incluye sí o sí:
- Cítricos.
- Brócoli/espinaca/puerro
- Legumbre cocida (bote)
- Huevos
- Yogur natural
- Frutos secos
- AOVE
Paso 2: batch cooking mínimo (45 minutos). Cocina 3 bases:
- Crema de verduras
- Legumbre guisada “base” (lentejas/garbanzos)
- Bandeja de verduras al horno
Con eso montas comidas en 5 minutos toda la semana.
Paso 3: cena “ligera pero completa”. Ejemplos:
- Tortilla + ensalada templada
- Pescado + verduras
- Salteado de tofu + arroz integral
Paso 4: hidrátate con estrategia. Si el agua te cuesta:
- Infusiones.
- Caldos caseros.
- Agua con limón
El invierno no se “sobrevive”: se puede vivir bien. Empieza con una compra inteligente y tres bases cocinadas. Hazlo una semana. Luego otra. Y cuando llegue marzo, no solo habrás comido mejor: te habrás demostrado que sí puedes sostener hábitos con cabeza.