Febrero suele venir con frío, menos horas de luz y ganas de “cucharita y manta”.
Buenas noticias: es una época perfecta para comer rico, calentito y muy nutritivo. La clave no es hacer dietas imposibles, sino montar un menú de invierno que te ayude a tener energía, cuidar tus defensas y mejorar el ánimo.
Lo que tu cuerpo pide en febrero (y por qué)
En invierno solemos movernos menos, sudar menos y, aun así, necesitamos hidratar y nutrir igual. Además, es común que bajen los niveles de vitamina D por menor exposición solar (y eso puede afectar a huesos, músculo y sistema inmune).
Frutas y verduras de temporada: tus aliadas “low cost”
Comprar de temporada es más barato, más sabroso y suele tener mejor perfil nutricional. En febrero destacan:
- Cítricos: naranja, mandarina, pomelo, limón, kiwi (muy rico en vitamina C).
- Verduras de invierno: brócoli, espinaca, puerro, apio, endibia, alcachofa.
3 comidas de febrero listas para repetir
1) Lentejas “exprés” con verduras
Sofríe puerro + zanahoria + ajo.
Añade lenteja cocida, pimentón y espinaca.
Remata con limón y AOVE.
?? Ideal para saciedad y estabilidad de energía.
2) Crema de calabaza y zanahoria + topping
Calabaza + zanahoria + cebolla.
Tritura y añade yogur natural o queso fresco para cremosidad.
Topping: pipas de calabaza y pimienta.
?? Reconforta y te ayuda a meter verdura sin esfuerzo.
3) Salmón al horno + brócoli + patata
Bandeja al horno con brócoli y patata.
Salmón 12–15 min con limón y eneldo.
?? Perfecto para una cena nutritiva y ligera.
Febrero no va de “portarte bien”: va de cuidarte con cabeza. Empieza por lo simple: compra de temporada, cocina caliente y repite 3 recetas base. Lo que haces hoy en pequeño se nota mañana en grande.
¿Tu primer paso? Elige una receta de arriba y hazla esta semana.